domingo, marzo 29, 2009

Cuéntame algo anda, aunque sea un cuento…

Érase una vez que se era…

...una princesa vallecana de un joven príncipe bailarín perdidamente enamorada. Un día soleado (de estos en los que el estómago te pide un helado), y para sorpresa del Rey Padre y de la Reina Madre, llamó a las puertas del palacio (dirección, Pablo Neruda) el joven valeroso (llamémosle Sergi El Danzante, de ahora en adelante).

Subió raudo los 7 pisos que conducían al trono de la joven heredera, más no mostró cansancio ni se lo pensó mejor, sino que llegó exhausto pero con autodeterminación. Viose rodeado de tan numerosa corte (pues la princesa era de amplia familia, y allí estaban todos esperándole), el príncipe, sin un ápice de indecisión, se arrodilló, le bailó una jota, un poco de krump y alguna que otra pirueta, y la prometió por sus zapatillas de deporte y por su honor que la haría reina de todo Famindón (que por aquel entonces era un reino próspero y feliz).

Y la prometió bailes, muchos bailes, y perdices para comer, cocinadas que da gusto (carallo!) por uno de sus mejores lacayos (llamemos Rafa al cocinero, El Que Cocina Con Esmero), y cordero segoviano. Y la princesa puso el grito en el cielo. Desvalida cual joven cervatilla (pues aún iba en pijama y zapatillas) y sintiéndose desfallecer, se puso los brazos en jarras y exclamó sin un ápice de tiempo perder: “¡No por dioh, que estoy a dieta!”.

Como la princesa, aunque bella y talentosa (y no por ello menos primorosa) no disponía de una cuenta corriente inflada (y es que casi todo lo ahorrado su ladronzuela hada se lo había llevado), el príncipe Sergi la prometió un gran almuerzo en la mejor taberna de Famindón, donde va la gente VIP, pero también las chicas del montón, para degustar las mejores hamburguesas a un rublo de todo el condado, sin tener que pedir de postre siempre helado.

Y la princesa (que ya se estaba relamiendo de tan afortunada comilona) aceptó al príncipe Danzante, pero no sin organizar un gran festín de boda antes. Y tras el feliz casamiento, y cuando la envidia de las jóvenes casaderas se las hubo llevado el viento, los felices enamorados un chalet en Alcorcón se compraron (y de muebles de Ikea lo amueblaron). Y hubo Sergis pequeñitos y danzantes sin igual, y pequeñas Silvitas que a los leprosos del reino curaban sin dudar. Y vivieron felices, pero no comieron perdices, sino menús precocinados, que salen mucho mejor apañados.

Y colorín colorado…
... yo se de una que se ha descoyuntado =P

miércoles, marzo 25, 2009

Ven...

En las noches despejadas cuando el frío, el retumbar de los tambores, el ulular e los búhos y la luz de
la luna se adueñan de su sangre salvaje y silvestre, son capaces de danzar hasta el amanecer. Ojalá
pudieras verlo…














C. S. Lewis

viernes, marzo 20, 2009

Estas cosas pasan...

Cuando mis foreros se encuentran en un apuro suelen abrirme posts como el que os dejo hoy. Porque son una piña, y si uno sufre, sufren todos. Angelitos...


(click para agrandar)

Basta decir que dieron soluciones tan variopintas como la sosa caústica, la lejía o la amputación. Que por remedios no sea...

domingo, marzo 15, 2009

Sunshine in Madrid

¡Cómo me gustan los domingos-de-no-hacer-nada! Y el césped... y el sol y el agua... Y las gafas de sol. Y lo cosmopolita y artística que es Madrid... y mi cámara de fotos. Y la de risas que en un par de horas te puedes echar con un RafaMéndez petrificado y unas patatas fritas by the face.

Me encanta el verano en la capital. El sol le sienta genial a la ciudad.

miércoles, marzo 11, 2009

Paz



martes, marzo 10, 2009

El Erial del Farol

Nadie, y aún menos Jadis, podría haber fallado a aquella distancia. La barra alcanzó al animal justo entre los ojos, rebotó y cayó a la hierba con un golpe sordo. (...)

-¡Vaya! ¿Qué es eso? - dijo Digory (...) -. Eh, Polly. Ven a echar un vistazo.

Era un modelo perfecto de un farol, de poco menos de un metro de altura, aunque iba creciendo, y adquiriendo grosor de forma proporcionada (...); en realidad crecía igual que lo habían hecho los árboles. (...)

- Impresionante, vaya que sí - murmuró el tío Andrew -. Ni siquiera yo había soñado jamás con magia como ésta. Nos hallamos en un mundo donde todo, incluso un farol, adquiere vida y crece. Me gustaría saber de qué semilla crece un farol...

- ¿No te das cuenta? - dijo Digory -. Aquí es donde cayó la barra; la barra que ella arrancó del farol en nuestro país. Se clavó en el suelo y ahora brota en forma de joven farol.

De camino al trabajo lo encontré, el mismo que Polly y Digory vieron tomar vida propia. Y desde entonces siempre he soñado con poder pisar el Erial del Farol, y volver a oír entre las ramas y arbustos las inesperadas pisadas de un fauno curioso...

Sí, hoy tengo un día friki ^^

Bendito Oxford.
P.D.: Foto mía! =D

lunes, marzo 02, 2009

Leeme un cuento...

Le pediría a Charlotte que le espiara bajo su sempiterna invisibilidad ...

... o a Alexander que dibujara su sonrisa sobre el tapiz de aquel cuadro ...

... o a Coraline que me abriera la puerta cerrada hasta su cunita ...

... o a Kirtash que lo llevara a Limbhad bajo el manto de estrellas ...

... o a Aslan que con su aliento le infundiera calma y felicidad ...

... o a Saphira que me llevara volando a su lado ...

... o a Mo que lo sacara de una fotografía y cobrara vida ...

... o a Edward que me llevase en Volvo a su lado ...

... o a Harry que me lo trajera en su escoba ...

... o a Campanilla que le diese su polvo de estrellas y lo llevara lejos de allí ...

... o a las Musas que le cantasen y susurrasen al oído hasta dormir ...

... y cerraría los ojos plácidamente, sabiendo que en mitad de un millón de llantos, ella reconocería su voz al instante.

 

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